miércoles, 5 de junio de 2013

El Paititi

 

De la leyenda de la misteriosa ciudad perdida de El Paititi o Gran Paitití en Perú, una urbe hecha de oro como la mítica El Dorado, se narran relatos extraordinaros, mágicos y muy extraños

 
Paititi o Paitití o Gran Paitití es una ciudad legendaria de la cual se dice está actualmente perdida al este de los Andes, escondida en alguna parte de la selva tropical del sureste del Perú, norte de Bolivia y suroeste de Brasil (especialmente en los Estados de Rondonia y Acre). Es una “continuación” de El Dorado porque esta ciudad era rica en oro.
El origen de la leyenda amazonica del Paititi continúa en 1635 cuando el las cronicas de Lizarazu, se nombra el Inca Guaynaapoc y su viaje de vuelta hasta el reyno de su padre Manco, en el Paititi, más allá del Río Guaporé (Estado de Rondonia).

mapa español
 En el Perú la leyenda gira en torno al héroe cultural Inkarri, quien después de fundar Q’ero y Cusco se retiró hacia la selva de Pantiacolla, a vivir sus últimos días en la ciudad de su refugio, Paitití.
Otras versiones de la leyenda habla de Paititi como un refugio de los Incas en la zona fronteriza entre Bolivia y Brasil.
En Bolivia, muchos exploradores españoles la buscaron, descubriendo pueblos indígenas que fueron evangelizados posteriormente por los misioneros. Llegaron a toparse con cantidades de oro, pero no era lo que se describía según la leyenda del Paitití.
El 4 de noviembre de 1780 se inician el movimiento de José Gabriel Condorcanqui contra la dominación española, adoptando el nombre de Túpac Amaru II, en honor de su antepasado el último Inca de Vilcabamba. Túpac Amaru se declara Inca y además Señor del Amazonas con dominio en el Gran Paititi, y jura con el siguiente bando su coronación:


“…Don José Primero, por la gracia de Dios, Inca rey del Perú, Santa Fe, Quito, Chile, Buenos Aires y Continentes de los Mares del Sur, Duque de la Superlativa, Señor de los Césares y Amazonas con dominio en el Gran Paititi, Comisario Distribuidor de la Piedad Divina, etc…”


En 2001, el arqueólogo italiano Mario Polia descubrió en los archivos de los Jesuitas en Roma un informe del misionario Andrea López. En este informe, cuyo origen data de alrededor del año 1600, López habla de una ciudad grande, rica en oro, plata y joyas, ubicada en medio de la selva tropical, cerca de una catarata llamada Paititi por los nativos.
López informó al Papa de su descubrimiento, pero algunas teorías conspiracionistas cuentan que el lugar exacto de Paititi ha sido mantenido en secreto por el Vaticano.
Quienes suponen que el mito refleja una realidad concreta, sugieren que la ciudad del Paititi y sus riquezas se encuentran probablemente en las selvas montañosas del sureste peruano, en el departamento de Madre de Dios, en algunos de los valles actualmente íncluidos dentro del Parque Nacional del Manú, al este del Cerro Atalaya, hacia los lugares llamados Pantiacolla en cuyas cercanías existen sugestivos montículos llamados “pirámides” de Paratoari, aunque estos llamativos montículos piramidales vistos desde el aire y recubiertos de densa yunga parecen ser formaciones geológicas naturales. (En 1996 alcanzado por el equipo de Gregory Deyermenjian y confirmado como formaciones naturales, de arenisca.)

EXPEDICIONES EN BUSCA DE "EL PAITITI" CIUDAD PERDIDA INCA DEL PERÚ.

1925 — Percy Harrison Fawcett, en la región de Mato Grosso (Brasil).
1954-55 — Hans Ertl, en Bolivia.
1972 — Bob Nichols.
1984 a 2000 — en total 14 expediciones por Gregory Deyermenjian en las más remotas zonas de alturas y selvas de las Provincias de La Convención, Calca, y Paucartambo en Cusco y de Manu en Madre de Dios, el Perú.
1997 — Lars Hafksjold, en la región de Madre de Dios (Perú).
1998 — En agosto, el joven explorador chileno Camilo Valdivieso realiza sus primeras indagaciones en los petroglifos de Pusharo y su relación con la ciudad perdida.
2000 — Investigaciones hacia el río Alto Madre de Dios, desarrolladas por Valdivieso y un grupo internacional.
2001 — En junio, la expedición Kota Mama II liderada por John Blashford-Snell localizaron unas ruinas antiguas significativas en la selva al este de Lago Titicaca en Bolivia, las cuales se creen que ya eran descubiertos antes por Hans Ertl.
2002 — Jacek Palkiewicz, en la región de Madre de Dios (Perú).
2002 — Camilo Valdivieso accede hacia cercanías de las nacientes del río Sinkibenia, encontrando importantes evidencias arqueológicas sobre la presencia Inca en zonas no exploradas anteriormente.
2004 — En junio, el equipo de exploración Quest For Paititi de Deyermenjian y Mamani descubrieron varias ruinas incas importantes a largo de la Carretera Inca de Piedra, encima de la cumbre del¨”Último Punto” en el norte de la región de Pantiacolla, Perú.
2005 — la expedición más reciente de Thierry Jamin y Herbert Cartagena.
2006 — Paititi Expedición: Más Allá de la Meseta de Pantiacolla y al Alcance Más Extremo de los Incas, llevado a cabo por Gregory Deyermenjian y Paulino Mamani en junio del 2006, al Río Taperachi norte del Yavero. Aquí encontraron los asentamientos más lejanos hasta ahora identificados de los Incas, más allá de los restos que encontraron en las zonas montañosas en el “Último Punto” en 2004.
2006 — En noviembre, la expedición Destinia.com liderada por Juan José Revenga proponía buscar Paititi en la región del Rio Madre de Dios.

2008 — En diciembre, el Genetista franco-peruano Jhoan Garcôa Tapia inicia la búsqueda del Paititi en la región Cusco – Apurímac.

2009 — En junio, el investigador italiano Yuri Leveratto y las guías peruanas Fernando Rivera Huanca y Saul Robles Condori llegan a la Cumbre del cóndor, una de las Pirámides de Pantiacolla, comprobando su origen natural. Describen también algunos petroglifos de origen amazonico en el Rio Inchipato.
2011 – En septiembre, los investigadores Gregory Deyermenjian, Ignacio Mamani, Alberto Huillca, Yuri Leveratto y Javier Zardoya, en una expedición en la cual hallaron las ruinas de la Ciudadela pre-inca de Miraflores.

lunes, 3 de junio de 2013

LOA ANUNNAKIS

Según la leyenda, los Anunnakis son un grupo de deidades sumerias pero hay investigadores que afirman que estos dioses antiguos eran en realidad extraterrestres que llegaron a la Tierra hace miles de años

Esta teoría fue principalmente promovida por el historiador Zecharia Sitchin (11 de julio de 1920 – 9 de octubre de 2010 ) el cual autor de una serie de libros que promueven la teoría del astronauta antiguo, el supuesto origen extraterrestre de la humanidad, la cual atribuye la creación de la cultura sumeria a los Annunaki (o Nefilim) que proceden del planeta llamado Nibiru en el sistema solar.  Afirmó que la mitología sumeria refleja este punto de vista.


Zecharia Sitchin
 Las teorías de Sitchin, se apoyan en investigaciones basadas en fuentes sumerias, babilónicas, mitología del Cercano Oriente. Además de inscripciones hititas y de tablillas sumerias, acadias, babilónicas, cananeas y jeroglíficos egipcios. Lo que ha demostrado es que los Anunnakis, seres extraterrestres,  serían los responsables del inicio y la evolución de la especie humana.  Los llamados Dioses serían en realidad seres de otro mundo.
 
 
Este mismo historiador, Zecharia Sitchin,  ha traducido miles de tablillas de arcilla que se encuentran en distintos museos del mundo y en ellas se encuentra escrita la historia según los Sumerios (primera civilizacion conocida de la historia). En esas traducciones se habla de la creación humana.
Es autor de las «Crónicas de la Tierra», una serie de 12 libros en los que expone el resultado de sus investigaciones: «El 12º planeta» fue el primero de ellos. Sus traducciones e interpretaciones han provocado muy diversas reacciones. Según su «traducción», existe en el Sistema Solar un planeta llamado Nibiru que se acerca cada 3600 años, provocando cambios positivos o catástrofes en nuestro Sistema Solar.
Una vez traducida una parte de las tablillas sumerias asegura que se referían a una raza alienígena, que habían creado a los humanos para que trabajaran como esclavos en sus minas de África (y en otros muchos lugares de la tierra). A esta raza se le llama Anunnaki o Abbennakki, y segun su traduccion, los de "cabeza negra" de Sumeria fueron creados por esos seres, al mezclar las esencias de vida del hombre y las bestias, dibujando a una criatura parecida al mono como la bestia. La gente de "cabeza oscura" fue considerada como esclavos en la jerarquía sumeria. Las tablillas sumerias se refieren a la gente de cabeza oscura, que fueron creados en una región geográfica llamada 'AB.ZU.', la cual dice que corresponde a África del oeste.
Habla de que la realeza era una combinación de "Dragones" y humanos, o que eran descendientes directos del dios solar, Shamhash. Los Anunnaki son 23 dioses del panteón sumerio, incluyendo a Enlil (señor de los vientos) y Enki (señor de la tierra). A estos dioses solares se les llamaba 'Sir', o Dragones, en Babilonio. Así mismo, la palabra, 'Sir', aparentemente significa 'gran serpiente' que es relativa en Sánscrito con la palabra 'Sarpa', que también describe a los "dioses dragones", quienes crearon y regían a la cultura drávida.
Según Sitchin, los Annunaki probablemente aún existan  y todavía pueden influir en la Humanidad.
En base a las transcripciones que Zecharia Sitchin hizo de las tablillas sumerias, y de otros hallazgos anexos, detallamos algunos de los acontecimientos más importantes del proceso genético que ´caracterizó los inicios de la humanidad, por parte de unos visitantes estelares llamados los Annunaki, "los que del cielo a la tierra descendieron", que el hombre los tomó por Dioses divinos. En realidad eran seres con unos conocimientos científicos muy avanzados.

miércoles, 29 de mayo de 2013

El valle de Santiago - Valle de las siete luminarias

 
 
 
El Valle de Santiago, en México, era conocido en tiempos precolombinos como “Camémbaro”, que literalmente significa “valle de las altamistas”, debido a las olorosas plantas del mismo nombre que tanto abundaban en el lugar. Hoy día se conoce como “Valle de las Luminarias”, debido a los siete principales volcanes, ya extinguidos, que allí existen a ras de tierra y cuya particularidad es que están distribuidos sobre la superficie imitando la posición de las siete principales estrellas de la Osa Mayor. Los estudiosos han detectado que aproximadamente cada cuarenta mil años la constelación de la Osa Mayor se sitúa sobre este misterioso valle. Las leyendas locales cuentan que la disposición geológica de los volcanes se debe a unos dioses que bajaron del cielo en tiempos remotos e infundieron valiosos conocimientos a los autóctonos.
 
La ciudad actual de Valle de Santiago, a 90 kilómetros al sur de Guanajuato, fue fundada por los españoles el 28 de mayo de 1607, junto a la antigua aldea de Camémbaro, en cuyas inmediaciones se ubican los siete cráteres volcánicos de bordes bajos y centro aplanado, popularmente conocidos como “luminarias”. El diámetro del mayor de ellos alcanza el kilómetro de longitud. Son las hoyas de: Rincón de Parangueo, San Nicolás, La Alberca, Cintora, Blanca, Solís y Alvarez.
 

En las faldas del cráter Cintora, así como en el interior y el exterior del cráter Rincón de Paragueo, se han descubierto innumerables pinturas rupestres, muchas de ellas en mal estado de conservación. Los siete cráteres constituyen otros tantos lagos de aguas altamente salitrosas, por lo que resultan inservibles para regar. No existen túneles que comuniquen unos cráteres con otros, como se ha afirmado repetidas veces; si existieran, las aguas de todos los cráteres presentarían la misma salinidad. Pero se ha comprobado que cada cráter tiene su grado; así, las aguas del cráter La Alberca son sulfurosas, mientras que las de otros son alcalinas. El agua acumulada en el cráter de Rincón de Parangueo es casi tan salada como la del Mar Muerto. Alguien que no sepa nadar flota en ella sin dificultad. Las aguas suelen cambiar de color con las estaciones.
 El Valle de las Luminarias se hizo famoso a nivel mundial, en los años setenta, por el cultivo de verduras y hortalizas gigantes. El campesino José Carmen García Martínez logró cosechar en el Valle de Santiago, mediante técnicas secretas que dijo haber heredado de sus antepasados, acelgas de más de un metro y medio de altura y cebollas y coles de 15 y 43 kilogramos respectivamente, además de otras hortalizas descomunales, como lechugas, nabos y rábanos. El campesino manifestó que para la siembra utilizó semillas normales que previamente expuso a los rayos solares de la mañana tras empaparlas en agua, pero que el proceso de sembrar lo hizo en determinados días, según las posiciones de los astros.

 

El delegado de turismo de Valle de Santiago, Oscar Arredondo Ramírez, que fotografió para la posteridad las monumentales hortalizas, durante una reunión que mantuvo con varios miembros de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos, planteó que si los cráteres de las luminarias se sembraran de verduras y frutas gigantes, sería menor el problema del hambre. Y añadió: “Pero si digo cómo hacer verduras gigantes, el rico se volverá más rico”. El cultivo siquiera a escala moderada de estos gigantescos especimenes verduleros quedó finalmente prohibido por el gobierno mexicano, así como por los demás gobiernos, debido a que interfería en los intereses de las multinacionales alimenticias. Una sola col del Valle de las Luminarias podía alimentar perfectamente a más de veinte personas.
 
Con ser espectacular la producción hortícola del Valle de las Luminarias, aunque no masiva, no lo es menos la que ofrecen otros lugares del planeta cuyas tierras no entrañan tanto misterio como las del valle mexicano. Así, se han cosechado en Jerusalén limones de 8 kilogramos de peso. Esto nos remite automáticamente a la narración de la Biblia donde leemos que Josué mandó espías a la tierra prometida y éstos volvieron con el esperanzador informe de que el lugar producía frutas de tamaño ciclópeo.



Otros lugares en los que se han cosechado verduras gigantescas son: el municipio mexicano de Chapa de Mota, donde se han recolectado acelgas de más de un metro de altas y coles de 10 kilogramos; Estados Unidos, donde las coles han llegado a pesar 38 kilogramos; y en el poblado de Spalding (Lincolnshire), las coles alcanzaron los 53 kilos de peso, las remolachas los 18 kilos y las calabazas los 209 kilogramos.
 Se dice que en el cráter de La Alberca habita el monstruo “Chac”, semejante al Nessie escocés. Se dice también que en el Valle de las Luminarias son comunes los avistamientos OVNI. Más parece que se trate de leyendas urbanas. Aunque, eso sí, aún queda por resolver el misterio de las “siete luminarias”, los cráteres cuyas posiciones coinciden con las de las estrellas de la Osa Mayor.

 

 

 

 


El valle de las Siete Luminarias y las verduras gigantes.

El Valle de Santiago, a cuatro horas del Distrito Federal de México, en el Estado de Guanajuato, se hizo famoso en todo el mundo por sus verduras gigantes. A mediados de los 70 un campesino logró cosechar verduras de un tamaño gigantesco


Uno de los enigmas más extraordinarios del Valle de las Luminarias es el que acaparó la atención internacional hace veinte años. En dichas fechas varios campesinos del valle, como Óscar Arredondo o José Carmen García, asombraron a la opinión pública con unos frutos y legumbres de colosales dimensiones.

Matas de apio de un metro de altura, hojas de acelga de 1,85 m., cebollas de 15 kg. y otros prodigios vegetales, anonadaron a propios y extraños. Sin embargo la presión de las multinacionales hizo que los campesinos del Valle de las Luminarias desapareciesen de los medios de comunicación, y que dejasen de producir aquellos prodigios que podían haber contribuido notablemente a paliar el hambre en el mundo.

En México, en el llamado valle de las Siete Luminarias se esconde un enigma o misterio relacionado con la producción de hortalizas y verduras de un tamaño gigantesco.


 
 
Ante la curiosidad de investigadores como Benítez, por averiguar el origen de aquella técnica secreta para producir tales legumbres gigantes, algunas voces sugirieron que se trataba de conocimientos legados por seres "no humanos", y relacionados con los ciclos de la astrología aplicados a la agricultura Pero es imposible concluir esta breve referencia al valle de las Luminarias sin citar su enigma por excelencia, apuntado ya por Ignacio Ramírez en su libro El Nigromante, a finales del siglo pasado. Y es que los siete volcanes que conforman esa región, vistos desde el aire, resultaron ser una réplica exacta de las siete estrellas de la Osa Mayor.
 
LAS VERDURAS GIGANTES
Este extraño suceso puso a Valle de Santiago en la mira de muchos personajes públicos relacionados o interesados en los fenómenos insólitos. Las televisiones de diversos países se dieron cita en la milpa de Don Carmen. Así la hija de Jack Palance transmitió uno de los reportajes de “¡Aunque usted no lo crea!” (Ripley).

Lo mismo hizo Virginia Sendel Lemetre para el programa “México mágico” de Televisa. También llegó la señora Carmen Romano de López Portillo, quien llevó al mago Uri Geller para que éste detectara las “extrañas” emanaciones del lugar. Valle de Santiago no ha dejado de ser noticia e imán para los ufólogos.

Entre sus visitantes se pueden contar Pedro Ferriz Santacruz, Salvador Freixedo, Juan José Benítez, Fernando Jiménez del Oso, Sixto Paz y otros. José Carmen García logró obtener cosechas de acelgas del tamaño de una persona (de 1.50 a 1.85 metros), coliflores (repollos) de 43 kilogramos, cebollas de proporciones similares a las de la cabeza de un niño, rábanos de 20 kilos, coles que apenas podían cargarse entre cuatro personas, nabos y lechugas gigantescas…

miércoles, 15 de mayo de 2013

Construcción de piedra bajo el mar de Galilea



mar de galilea
Descubren una construcción de piedra de unos 10 metros de altura por unos 50 metros de diámetro con forma cónica bajo el mar de Galilea en Israel, según informa la revista "Journal of Nautical Archaeology".
Por el momento no se conoce la datación de la construcción y tampoco cual fue el propósito de esta, aunque los arqueólogos creen que pudo haber sido construido en tierra firme y después engullido por el mar de Galilea al subir el nivel en algún remoto momento de la historia.
La misteriosa construcción de piedra fue localizada gracias a un estudio de la zona y en estos momentos equipos de buzos están investigando la construcción.
La construcción esta formada por piedras apiladas unas encima de las otras y todo el conjunto puede pesar unas 60000 toneladas, los arqueólogos explican que este tipo de construcciones ya habían sido detectadas en otros lugares del mundo y fueron creadas para señalar enterramientos, lo que por el momento se desconoce es si fue un enterramiento lo que han descubierto.

construccion de piedra

Los arqueólogos indican que podrían guardar relación con otras construcciones de uno 4000 años de antigüedad que se encuentran a unos 30 kilómetros al este del mar de Galilea, las cuales son diferentes pues se tratan de círculos en piedra con unas dimensiones de algo más de 50 metros el circulo más grande.
Por el momento solo queda esperar que los equipos de buzos revelen algunos datos más sobre el hallazgo bajo el mar de Galilea, se espera que encuentren artefactos como cerámicas o herramientas para poder datar la antigüedad y el propósito de tal construcción de piedra ocultada por miles de años bajo las aguas del mar de Galilea
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domingo, 12 de mayo de 2013

Nueva especie humana descubierta en Siberia - Los Denisova


 Los Denisova es una especie humana que convivio en el tiempo con los Neandertal y los homo sapiens, los restos de un grupo de esta especie fue descubierto en una de las cuevas de Siberia.

Los Denisovas que guardan una gran similitud con los humanos, pero su código genético es distinto, es una especie de homínidos enparentados con los Neandertales y con otra especie de homínidos desconocida, al menos tres especies humanas coexistieron hace unos 50000 años, por un lado los Neandertales, por otro los humanos y por otro los Denisova como han sido denominados esta nueva especie que pudo poblar zonas de eurasia hace algo más de 50000 años. Todavía coincide en el tiempo otra especie de humanos enanos descubierta en Indonesia de la cual no se tienen muchos datos, pero pudo ser la cuarta especie que poblaba el planeta al mismo tiempo que los homo sapiens u hombre moderno actual.
Todo el estudio realizado por Chris Stringer fue publicado en la revista nature, dando a conocer una especie que debió de coexistir con los humanos y con los Neandertales, siendo pariente de los Neandertales y de otra especie de homínidos que pudo ser antepasado directo de los humanos, pero que no eran homo sapiens, por lo menos en el momento en el que se debieron de cruzar, según el ADN extraido del hueso de un dedo de uno de los individuos descubierto en una cueva de Siberia.

También no hace mucho se dio a conocer una investigación que confirmaba que los humanos modernos se cruzaron con los Neandertales, por lo que el ADN de los Neandertales se podría encontrar en nosotros mismo, aunque que se había creído que no era posible por naturaleza ya que se trataba de dos especies distintas geneticamente, ahora resulta que pudo ser posible que se cruzaran. Aunque sobre este tema ampliare información cuando este del todo confirmado.

Por lo que podría tratarse la quinta "especie humana" contando a los denominado hobbits de Indonesia, Neandertales, humanos, Denisova, hobbits y por ultimo una sub especie humana híbrida entre Neandertales y humanos, pudieron estar poblando el planeta hace entre 50000 y 30000 años.

Todo esto de las especies humanas que poblaron el planeta es interesante, pero se tiene que señalar que solo una de las especies llego a nuestros días y a la que pertenecemos todos los seres humanos de la tierra, cruzados con Neandertales o sin cruzar. Los Neandertales se extinguieron, los Denisova también se extinguieron, los hobbits de indonesia también, pero ahora queda saber si esta especie de híbridos humano Neandertal sobrevivió y el código genético de los Neandertales se encuentra entre los humanos modernos aunque. Algunos misterios parecen estar cerca de ser resueltos, estaré atento para informar proximamente...

lunes, 22 de abril de 2013

El misterio del Montrove


Estan a punto de cumplirse 29 años de uno de los sucesos más trágicos y enigmáticos de la historia de la navegación: la desaparición del congelador gallego Montrove en aguas del banco canario-saharaui. El Montrove partió del puerto de Las Palmas el 19 de julio de 1984, con catorce tripulantes gallegos y dos marroquíes a bordo, y con los tanques llenos de combustible para una larga marea de dos meses. El tiempo era bueno y los barcos que lo avistaron, como el Borneira, no notaron nada extraño. El último contacto visual confirmado fue con otro pesquero, el Mar Rojo, ese mismo día y al sur de Gando, la pequeña península de la isla de Gran Canaria donde se ubica el aeropuerto homónimo. El Mar Rojo, que navegaba a mayor velocidad, lo dejó atrás por la aleta de babor. Desde entonces, nadie más vio al Montrove ni supo de él. La pieza de repuesto que llevaba para el Porlamar no llegó a entregarse. La radiobaliza con la que iba equipado no se disparó, y el nerviosismo comenzó a cundir entre las familias cuando el 10 de agosto, a raíz del hundimiento en la misma zona del sardinero onubense Islamar III, los intentos de contactar con el barco, que llevaba veinte días sin dar señales de vida, resultaron infructuosos. El Montrove había desaparecido. Para siempre. Pocas veces el mar ha sido tan cruel y determinante. No se encontró un solo cadáver, un solo vestigio, un mísero salvavidas a la deriva que diera pie a una desesperada explicación, por frágil que fuera, para semejante desgracia. Por no dejar, el Montrove no dejó siquiera un rastro de gasoil, la sangre de los naufragios modernos. Nada. Trescientos barcos y aviones de la Fuerza Aérea rastrearon la zona durante meses, sin éxito. La Moncloa, ocupada entonces por Felipe González, ordenó una investigación exhaustiva en medio de intensos rumores, que después se revelarían infundados, sobre un posible secuestro del Frente Polisario o la implicación del barco en actividades ilegales. Agentes del CESID se desplazaron a varios países africanos, e incluso, un año después, según algunas fuentes periodísticas, veraneaban en Bueu, la localidad de donde era la mayoría de la tripulación, a la búsqueda de pistas que nunca hallaron. El programa Onda Pesquera, en un ejercicio de delirio informativo, llegó a asegurar que el Montrove había estado cargando armas en unas grutas próximas al puerto argelino de Beni Saf, y algunas viudas, en una muestra de desesperación que hizo las delicias del periodismo mágico madrileño, se aferraron a las visiones de las meigas, que situaban al barco "en una isla grande, con negros". Fue también célebre, tras meses de búsqueda, la pregunta de un alto cargo de la Administración central a los familiares, sobre si el Montrove era "de hierro o de madera". Meigas, tristeza y soledad. Eso fue lo único que dejó tras de sí el Montrove. Veintinueve años después, los augures esotéricos han caído en el olvido, pero la tristeza y la soledad, y el desconcierto que acompaña a toda tragedia inexplicada, continúan latentes a pesar del tiempo transcurrido.